jueves, 19 de octubre de 2017

Riccardo Antonelli


Riccardo Antonelli nació en 1976 en Città di Castello, en Umbría. Desde 1982 y vive y trabaja en Sansepolcro en la provincia de Arezzo, en Toscana.
En su formación tuvo maestros como Gianfranco D'Amore, Boris Borioni y Gianfranco Giorni.
Siempre fue un amante del paisaje y el diseño, se enfrenta a los ciclos de la investigación como las caras y en el retrato, mientras que su último período investiga los aspectos que afectan a grandes cielos, realizando una búsqueda para capturar los aspectos reflexivos y espiritual a través de su lenguaje.
Muchos han apreciado la producción de los últimos años, como varias galerías en Italia y en el extranjero las ha llevado a cabo colaboraciones, y más recientemente trabajado entre otros para el Ministerio de Transportes italiano para una campaña publicitaria en 2011, mientras participó en la Bienal de Florencia en 2009 junto con Marina Abrahmovic y en 2013 en la Trienal de Roma.
Las características especiales de su lenguaje con el uso de la espátula como herramienta da forma a su estética, fuertemente ligada a la materialidad del color y fuerte inmediatez. Otro medio afín a él es, sin duda, el pastel, seco o al óleo, con la que continúa realizando un ciclo de trabajos sobre el rostro iniciado en 2008 y aún en desarrollo.
La obra de Antonelli, a menudo identificada con la corriente de los expresionistas modernos, es siempre honesta y consistente en los años, encontrando un interés constante tanto en coleccionistas como en críticos.
Con los años, el artista toscano, estaba fascinado e influenciado por maestros como Lucien Freud, Alberto Giacometti y Bacon, así como por los impresionistas y el arte flamenco, sigue siendo identificado en una dimensión estilística que le ha convertido en uno de más prestigiosos artistas italianos contemporáneos.
Fuentes:
Nota: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen en este blog corresponde a sus autores y a quienes éstos las hayan cedido. El único objetivo de este sitio es divulgar el conocimiento de estos pintores, a los que admiro, y que otras personas disfruten contemplando sus obras.













































miércoles, 18 de octubre de 2017

Pablo Ruiz Picasso (1881 – 1973)


Pablo Ruiz Picasso1​ (Málaga, 25 de octubre de 1881-Mougins, 8 de abril de 1973) fue un pintor y escultor español, creador, junto con Georges Braque, del cubismo.
Es considerado como uno de los mayores pintores del siglo XX que participaron en muchos movimientos artísticos que se propagaron por el mundo y ejercieron una gran influencia en otros grandes artistas de su tiempo. Sus trabajos están presentes en museos y colecciones de toda Europa y del mundo. Además, abordó otros géneros como el dibujo, el grabado, la ilustración de libros, la escultura, la cerámica, el diseño de escenografía y vestuario para montajes teatrales. El crítico de arte y coleccionista Christian Zervos reproduce en su catálogo más de 16.000 obras de Picasso.
En lo político, Picasso se declaraba pacifista y comunista. Fue miembro del Partido Comunista de España y del Partido Comunista Francés hasta su muerte, acaecida el 8 de abril de 1973 a los 91 años de edad, en su casa llamada «Notre-Dame-de-Vie»,4​5​ situada en Mougins (Francia). Está enterrado en el parque del castillo de Vauvenargues (Bouches-du-Rhone).
Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso (según su certificado de nacimiento) o Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso (según su partida de bautismo),​ fue el primer hijo de José Ruiz y Blasco y María Picasso López. Nació el 25 de octubre de 1881 en Málaga, España, en el seno de una familia burguesa. Picasso tuvo dos hermanas, Dolores (1884-1958) y Concepción (1887-1895). Su bisabuelo materno, Tommaso Picasso (nacido en 1787), era originario de la localidad de Sori en Génova, Italia, y se trasladó a España alrededor del 1807.
De su padre se sabe que quiso ser artista y fue profesor de dibujo en la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. De la madre se conoce poco; al parecer era de una personalidad más fuerte que la de su marido, y Picasso tuvo siempre hacia ella mayor respeto y ternura, lo que algunos creen ver en el retrato que le dibujó en 1923. Pablo empezó a pintar desde edad temprana; en 1889, a los ocho años, tras una corrida de toros y bajo la dirección de su padre pintó “El picador amarillo”,​ primera pintura al óleo​ de la que siempre se negó a separarse.
En 1891 la familia se vio obligada a abandonar Málaga, debido a la poca estabilidad económica de la que disfrutaba. José Ruiz Blasco había comenzado a pedir reiteradamente el traslado a la ciudad de La Coruña, —donde se había creado una plaza de profesor en la Escuela de Bellas Artes tras su cese como conservador del Museo de Bellas Artes de Málaga en 1888. En Galicia, Pablo trabajó en sus dibujos y mostró una fuerte confianza en sí y en sus dotes; tenía diez años. Sus primeros trabajos, de un realismo vigoroso y casi feroz, mostraban una temprana predilección por los personajes populares.​ En La Coruña hizo su primera exposición con 13 años y publicó caricaturas y dibujos en las revistas autoeditadas a mano "La Coruña", "Azul y Blanco" o "Torre de Hércules".
El de 1895 fue un año de sucesos importantes en su infancia; en enero, falleció su hermana Concepción, y en septiembre su padre obtuvo una cátedra en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, donde el joven Pablo fue admitido como alumno y cursó estudios durante dos años, lo que le condujo a pintar, quizás por complacer a su padre, una serie de cuadros en los que el academicismo sentimental del estilo sorprendía tras la vitalidad de los retratos que había realizado en La Coruña.
En septiembre de 1897 marchó a Madrid para iniciar estudios en la Academia de San Fernando,​ pero pronto abandonó la Academia: la atmósfera intelectual de la capital, impermeable al modernismo catalán que Picasso intentaba introducir no le convencía. No obstante, aprovechó sus frecuentes visitas al Museo del Prado para conocer mejor la obra del Greco, que era vindicada por artistas y estudiosos de finales del siglo XIX.
Volvió a Barcelona en junio de 1898, enfermo de escarlatina y se trasladó a Horta de Ebro (actual Horta de San Juan), el pueblo de su amigo Manuel Pallarés, situado al sur del Ebro cerca de la ciudad de Gandesa (Tierra Alta, Tarragona).
Abandonado el propósito de vivir en Madrid para dedicarse a copiar a los grandes maestros, en febrero de 1899 estaba de vuelta en Barcelona,​ donde comenzó a frecuentar la cervecería Els Quatre Gats, insignia de la bohemia modernista y lugar en el que realizó su primera exposición individual e hizo amistad con Jaime Sabartés y Carlos Casagemas.
En octubre de 1900 visitó París con Casagemas para asistir a la Exposición Universal, donde se exhibía una obra suya, “Últimos momentos”, actualmente desaparecida.​ En París se instaló en el estudio de Isidre Nonell, artista catalán que Picasso conocía del grupo Els Quatre Gats. En 1901 conoció al que sería su primer marchante, Pere Mañach, quien le ofreció 150 francos mensuales por toda su obra de un año.
Picasso era un trabajador infatigable. A finales de abril de 1901 regresó a Barcelona, donde exponía Mujer en azul (Museo Reina Sofía, Madrid)​ en la Exposición General de Bellas Artes y luego en mayo volvió a París, donde se estableció en el número 130 del bulevar de Clichy, en el lugar en que Casagemas había tenido su estudio. Entre junio y julio del mismo año, Picasso e Iturrino realizaron una exposición en la galería de Vollard en París.
A finales de enero de 1902 rompió su acuerdo con Mañach, y tras la liquidación correspondiente volvió a Barcelona. Empezó a trabajar en el estudio de Ángel Fernández de Soto, en el número 6 de la calle Nou de la Rambla, donde durante la primavera el color azul empezó a dominar su obra.
A partir de esta fecha alterna sus estancias entre París y Barcelona, hasta que en abril de 1904 Picasso se instaló ya definitivamente en París, en el Bateau-Lavoir, situado en el barrio de Montmartre, en un taller que su amigo el escultor Paco Durrio estaba por dejar. Allí reanudó su contacto con varios artistas españoles que también vivían en el Bateau-Lavoir, especialmente con Ricardo Canals, quien le enseñó en septiembre del mismo año la técnica del aguafuerte.
Fuentes:
Nota: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen en este blog corresponde a sus autores y a quienes éstos las hayan cedido. El único objetivo de este sitio es divulgar el conocimiento de estos pintores, a los que admiro, y que otras personas disfruten contemplando sus obras.